LA FARSA DE ALEJANDRO TOLEDO PARTE III

LEn su oficina, conocimos a Alberto Nieves quien se presentó a nosotros como su asesor. Por supuesto, hoy todo el Perú sabe quien es Alberto Nieves, ya que lo hemos visto en más de un programa de televisión, pero en los inicios del año.2001, había pasado inadvertido para todos, menos para el diario La República.
Recuerdo que Doris Sánchez, muy preocupada, me pidió atender a una reportera del diario La República que, insistentemente, se había propuesto investigar a Nieves, por tal motivo solicitaba una entrevista con la congresista; el tema “El asesor del Huanucazo”. Al comienzo, no comprendía esta situación, hasta que la misma Sánchez me la explicó. Nieves la habría apoyado en su campaña, y por lo tanto, como señal de agradecimiento, lo trajo a su despacho, ya que él tenía mucha experiencia como asesor parlamentario.
Tal es así, que después de los plenos, Nieves siempre se ufanaba de sus reuniones con los asesores de los otros congresistas. Nieves, soberbio, nos comentaba, como se lucía dándole cátedra “a los pinches de asesores de los pinches congresistas de Perú Posible”. Yo, que antes había trabajado en el Congreso, no veía sus afirmaciones muy racionales, ya que tuve la oportunidad de conocer asesores intachables y con mucha capacidad profesional, en el Congreso. Nieves no me parecía tonto, pero tampoco me parecía el ultra asesor.
Sánchez, también, le solicitó a Nieves que me explicara la situación, para buscar una salida armoniosa con la reportera de dicho diario. Yo no comprendía como Doris había aceptado esta peligrosa relación, siendo una congresista recién electa. No creo que por ingenuidad, pero, si, siempre pensé que tenía razones poderosas. Nieves decía que él la puso en el Congreso; esto también me pareció inverosímil, ya que por la alta aceptación de Toledo, Doris entró por arrastre.
Así Fuentes y yo, tuvimos la oportunidad de escuchar, por primera vez, el relato del famoso autor del Huanucazo: Alberto Nieves. Frente a nosotros, el más buscado, no sólo por la justicia, sino también por Joy Way, como é nos lo confesó. Estaba laborando aquí con nosotros, en el despacho de Sánchez, y ante nuestro asombro, nos narró la historia más increíble que hubiéramos escuchado.
Nos relató con lujos de detalles el tema del Huanucazo, sus vinculaciones, sus errores, su pecado y el precio que ya sentía haber pagado a la justicia y a la sociedad. También habló sobre eA FARSA DE ALEJANDRO TOLEDO PARTE III
FUENTE: Yo conocí al monstruo por dentro. Autora: Jenny Zuñiga Mourao. Edición: Julio Verde del Campo. Impresión Lima-Perú. Marzo de 2006.

 

RELACIONES PELIGROSAS
A los pocos días que Toledo, prácticamente, nos apartara de su entorno, Doris Sánchez, que ya era congresista electa, nos ofreció llevarnos a su despacho, aunque las condiciones no serían las mejores, necesitábamos trabajar y lo que se presentara, teníamos que tomarlo.
Someternos a su poder, y a su especial forma de ser, sin duda, nos ocasionó más de un dolor de cabeza. Como es de conocimiento público, este personaje es explosivo, y pocas veces medita bien las cosas, antes de hablar. Aunque, debo reconocer, que de todos los representantes de Perú Posible, Doris Sánchez era la única capaz de retener cuatro párrafos de memoria, para expresarlos a la prensa. No titubeaba y era capaz de mantener el mismo nivel de voz, sin dejarse atiborrar por ningún periodista.
Sin embargo, su cercanía al presidente Toledo le habría irrogado, gratuitamente, un subpoder ante sus mismos colegas de partido, y con mayor razón ante sus subordinados.
La misma Sánchez diseñó el recorte de nuestro sueldo y como debíamos compartirlo. En mi caso era con una de sus hermanas que iba puntualmente, a fin de mes, para darle el dinero. En el caso de José Fuentes era una cuenta, a la mano, acordada con él mismo, y el de Alberto Nieves, si más no recuerdo, lo compartía con Pedro Carrasco.
En muchas oportunidades, conversé con José Fuentes sobre nuestra incomoda situación, dentro del despacho de Doris. No teníamos, por el momento, ningún otro ofrecimiento, y por lo tanto, tendríamos que sobrevivir por nuestras propias necesidades.
Nosotros trabajábamos directamente con Alejandro Toledo, y nuestro contacto con los congresistas había sido mínimo, por lo que dudamos siempre en solicitarles apoyo. Mi padre se encontraba muy grave y José tenía muchos hijos a quien mantener, así que tuvimos que permanecer allí.
l tiempo que se sintió perseguido, y cómo vivió en zozobra, porque lo amenazaron a muerte. Lo más sorprendente era tratar de comprender como una congresista, que se promocionaba como proba, aceptó esta relación.
Luego, reveló que en el año 1997, Alejandro Toledo le pidió usar sus contactos y experiencia para lograr la Inscripción de País Posible (hoy Perú Posible) como partido político.
-“Toledo nos dijo que estaba postulando para la presidencia y que estaba en juego el poder, por lo cual necesitaba rodearse de gente “pendeja”. ‘Necesito gente pendeja, no necesito gente cojuda a mi lado. Quiero armar un equipo de gente que sepa manejar, que sepa armar y desarmar las cosas. Eso es lo que quiero’, fue lo que dijo Toledo”, afirmó Nieves.
Más adelante, Nieves contaría la misma historia, a varios medios de comunicación.
Y ante nuestro asombro, prosiguió: “Pedro (Carrasco) sabía los antecedentes que yo tenia. Yo había sido el organizador del “Huanucazo” y manejaba el tema electoral. En 1995, habíamos trabajado con la gente de Perú Posible: Wilfredo del Carpió y Pulgar. Todo eso le hacía pensar que yo podía armarle todo lo que necesitaban, en el problema para la inscripción de su partido”, precisó.
Nieves enfatizaba que lo llamaron, debido a su experiencia en la elaboración del denominado “Huanucazo”: “Yo había tenido participación en el ‘Huanucazo’ del 95, y he pagado condena por eso. Pero es, en base a ello, que el presidente Toledo, por medio de Pedro Carrasco, me ubica para que les arme ese trabajo”, nos dijo con una sonrisa irónica, pintada en sus labios.
Nieves estaba relatando una historia, que al menos yo desconocía. Al comienzo me pareció increíble, pero al darnos nombres, lugares, e incluso el diálogo con Toledo, nos quedamos perplejos, más aún, cuando dijo “Toledo me entregó un dinero, si más no recuerdo, fueron 25,000 dólares para inscribir el partido”. Al parecer, Nieves no pudo concretarlo, pero tampoco le devolvió el dinero. Por ello, manifestó que su permanencia en el despacho de Sánchez, era también para devolver el dinero a Toledo, a través de Pedro Carrasco, en cómodas cuotas mensuales. Nieves hablaba muy rápido, y se sentía temeroso, ya que la reportera estaba haciéndole la guardia día y noche, en el despacho de Sánchez.
Recuerdo que en aquellos tiempos, la gran preocupación de la congresista Sánchez era que Nieves fuese descubierto por los periodistas de La República, en su propia oficina, y al parecer no podría dar ninguna explicación. Sánchez me solicitó atender a la reportera.
Pero, ella no volvió más, ante la negativa de la misma congresista para aceptar algún tipo de entrevistas, y exponer a Nieves. Sin embargo, el diario La República realizó el reportaje, denunciando la presencia de Nieves, no sólo en Perú Posible, sino también en el despacho de la congresista oficialista.
A raíz de este reportaje, Sánchez le pidió a Nieves trabajar, por un tiempo, fuera de su despacho, para no despertar más dudas al respecto. Lamentablemente, Nieves tenía un pasado imposible de borrar. Él estaba muy nervioso, y nos comentó que durante el Huanucazo tuvo problemas graves, e incluso los responsables quisieron atentar contra su vida, lo que le costó tener que esconderse, casi debajo de la tierra, durante mucho tiempo, en la misma ciudad de Huánuco.
Nieves se sentía casi hostigado y perseguido por su pasado. La investigación de la reportera de La República le habría recordado, otra vez, su complicado pasado y su imposibilidad de volver al Congreso sin ser apuntado con el dedo acusador de la prensa de investigación que realizaba, ni más ni menos, su trabajo de fiscalización.
Tiempo después, hemos escuchado a Nieves relatando, no sólo esta historia, sino su participación en la campaña de Sánchez, así como el desprendimiento de su lujoso automóvil de color gris, que le prestara a la congresista, en los primeros meses que llegara al Parlamento.
Nieves, sin duda, se había enquistado en las mismas entrañas de Sánchez, relató detalles, conversaciones, desprendimientos y también su labor como asesor. Sin embargo, esto ha sido desmentido por la misma congresista.
Pero, lo más anecdótico de la aparición de Nieves, en estos últimos tiempos, ha sido, sin duda, que más tarde, Nieves contara lo mismo que nos contó 3 años atrás. No sólo confirmaría todo, en una confesión a la justicia, sino también a los medios de comunicación, que Pedro Carrasco le habría pedido que deje mal parado al congresista Rafael Rey Rey, que públicamente desmienta todo lo que ya habría informado ante la ley y los medios de comunicación. Sin embargo, Nieves una vez más relata este episodio que complica al Partido de gobierno.
Esa misma tarde, Nieves habría revelado toda su aparente verdad ante mi sorpresa y la de Fuentes. Sin embargo, esta conversación privada nos serviría a los tres para atar algunos cabos sueltos. Fuentes también se animó a describirnos otros hechos, como que estando tan cerca de Toledo pudo constatar algunos episodios raros de la campaña que no se ajustaban a una campaña normal.
Así, Fuentes dijo que condujo a Toledo a la casa de Osear Medelius, ubicada en Las Casuarinas “en el año 2000, quizás una vez, en enero y otra en marzo”, y él efectivamente, “dejó a Toledo en la puerta y lo vio entrando a la casa de Medelius”.
Fuentes dijo, además, que vio entrar, a esa misma residencia a Marcial Ayaipoma, de Perú Posible, actual presidente del Congreso de la República, miembro de la comisión congresal que investigó el caso de la supuesta “fábrica” de firmas falsas, del partido de gobierno. El ex congresista Ítalo Marsano fue otra de las personas a quien, Fuentes habría visto ingresar a la casa de Medelius.
Más tarde, en una entrevista televisiva, la ex congresista Milagros Huamán Lu, declaró, que Fuentes laboró, desde marzo a julio de 2001, en su despacho, trabajo que ella misma le ofreciera al enterarse del pago irregular que le hiciera Sánchez en su despacho. La ex congresista había renunciado a Perú Posible por haberse reunido con Montesinos en el SIN. Por lo que llevó a cabo su propia campaña, enfrentando, electoralmente, al partido de la chakana. La campaña la ejecutó como candidata del partido de gobierno, ya que la ley la amparaba, en Huánuco.
Fuentes transportaba a Milagros Huamán, y pasaron muchas horas juntos. Había más que una relación laboral, habrían tenido una amistad, como ella misma lo dio a conocer, en una entrevista televisiva.
Milagros Huamán aseguró que Fuentes le comentó, más de una vez, la verdadera naturaleza de su relación, con el actual jefe de Estado: “Él me ha hablado mucho de la relación que ellos han tenido. Me ha hablado mucho de las cosas que Pepe ha hecho para Toledo, y cosas, muchas veces muy personales que yo preferiría que fueran comentadas por el propio Fuentes”, manifestó a la televisión.
Alberto Nieves, otra de las personas que aseguró haber recibido la versión de los encuentros, entre Toledo y Medelius, por parte del propio José Fuentes, precisó que estas reuniones se desarrollaron, por lo menos en tres ocasiones. Incluso, comentó que Fuentes le confesó haber sido “testigo de una reunión con Medelius, donde habían llegado a un acuerdo económico”.
Para Nieves, quien trabajó junto a Fuentes en la oficina de Doris Sánchez, fue Italo Marsano, ex congresista de Perú Posible y cuñado de Oscar Medelius, quien sirvió de nexo entre Toledo y el operador de Montesinos.
También Nieves informó a diferentes medios de comunicación lo siguiente: “Lo que nos dice Fuentes es que ítalo Marsano es quien viene a pedir la audiencia, a pedido de Medelius”.
En todo caso, yo confirmaría después este relato, cuando Fuentes se lo comentó en mi presencia, y de Milagros Huamán, al periodista José María Salcedo, la primera vez que fuéramos juntos a su oficina, en el distrito de San isidro.
Para Nieves, la constatación de todas estas versiones, sin duda, aclararía una conexión de Toledo con el gobierno de Fujimori, pero todos estos relatos no fueron más que menudos escándalos, en los medios de comunicación, los dimes y diretes que le encanta transmitir a la televisión.
Recordando un poco el pasado, luego de registrar mi archivo periodístico, encontré una nota, escrita en el diario La República, el día 5 de abril de 1999. El titular es el siguiente, Toledo niega apoyo de Gobierno a País Posible, Toledo pide a Hildebrandt que “no le haga daño a la unidad”,
“El líder de Perú Posible, el economista Alejandro Toledo, afirmó ayer que está indignado por los ataques e insinuaciones del periodista César Hildebrandt, de que su agrupación política estaría siendo apoyada por el Gobierno”, textualmente encabezaba esta información.
En la nota, también Toledo manifestó: “Respeto a Hildebrandt, por ser un periodista incisivo e inteligente, pero le está haciendo el juego a Fujimori, al decir que Perú Posible parece el nombre de un vals, o es que tiene un gran sentido de protagonismo político, o su ego esta siendo masajeado demasiado. Yo lo invito a ser más riguroso en la investigación de los datos, antes de emitir opiniones, porque nosotros hemos pasado 4 años, silenciosamente, recolectando firmas, a través de una tortura china y pasando por las manos liquidadoras del Reniec para lograr nuestra inscripción”, indicó.
Dijo también que no era posible que se exprese así de él, si el mismo Hildebrandt puso el prólogo a su libro “Las cartas sobre la mesa”.
Durante la campaña, nadie más dudó de la independencia del partido de Toledo, hasta las versiones anteriormente comentadas en el año 2001 que después decidiera hacer públicas, Alberto Nieves, y que en una comisión especial del Congreso de la República en el año 2004, sólo llegaron a convertirse en otro circo de los que estilan algunas comisiones investigadoras.
La denuncias de Rafael Rey terminaron así, y nuevamente nadie volvió a saber más de Nieves. Este tema se opacó por la fuga de Carmen Burga, una de las supuestas testigos de la fábrica de firmas de Perú Posible, y más tarde todo quedó en fojas cero; el tiempo, seguramente, se encargará de aclararlo todo.

CONOZCA CÓMO SE VENDE UN CANDIDATO EN EL PERÚ.
Como las telenovelas de alta sintonía, las campañas políticas se han convertido en grandes espectáculos, y como en cualquier espectáculo, todo vale, cualquier show es bueno si se trata de convencer al espectador.
Por eso en el Perú, vemos como los candidatos se disfrazan con los trajes típicos del país. Así, en un mitin, en el Cuzco, queda mejor si el candidato se coloca un poncho colorido y un chullo abrigador. Si lo sabe llevar, ha logrado el feedback (retroalimentación) con el elector cusqueño.
Al inicio, a nadie le importa las propuestas, sino la presentación, cómo es el candidato, cómo habla, qué gestos utiliza, y hasta su peinado se convierte en una señal importante, especialmente para el electorado femenino. Atención, aunque usted no lo crea, en el Perú la mujer es la más exigente a la hora de votar.
En política, como se trata siempre de ganar en el corto plazo, la imagen se juzga, invariablemente, en relación con el triunfo o la derrota. La primera imagen que muestre el candidato será su carta de presentación con el pueblo; o bien es aceptado o de lo contrario, con esta misma imagen será sepultado para siempre.
En rigor, sin duda, la campaña de Toledo fue una de las mejores campañas políticas desarrolladas, en el Perú, porque consiguió vender un candidato que tenía poco que ver con lo que es, en realidad.
Lo único que les importa a los asesores y a los políticos es ganar. La máxima «para gobernar, primero hay que ganar», se cumple rigurosamente. Pocos estudian qué van a hacer si ganan; lamentablemente, tampoco lo hacen los votantes, que son también culpables de que fracasen tantos gobernantes.
Y para ganar hicimos de todo. Prácticamente, construimos un candidato, el mejor de todos, el único, el más cholo, el más sentimental, el más enamorado y más solidario. Y entonces, todas las ideas creativas fueron las más precisas ya que, considerando la idiosincrasia de nuestro país, no era difícil pensar qué tenía que hacer el candidato para que el pueblo lo quiera y vote por él, en las elecciones.
Entonces, empezaron a invadir con notas de prensa a todos los medios de comunicación, con titulares como estos, “Toledo reta a Castañeda y Andrade a debatir propuestas”, “Toledo el candidato de los más pobres”, “Toledo el candidato de los mercados”, “Toledo invita a un niño ayacuchano en esta navidad a su casa”, “Toledo le dice no a la corrupción”, y porque no decirlo, también, a pedido del mismo Toledo, se hicieron notas de prensa, como ésta: “Toledo construiría el segundo piso de Fujimori”.
Fue el primero en usar con eficacia la televisión, en 1998, ya que astutamente sabía que no valía la pena transportarse, a ningún lugar de Lima, si es que no se lleva cámaras de televisión y cámaras fotográficas, sabía que éstas multiplicaban su presencia, en un medio de comunicación; él lo sabia y por ello exigía que vinieran los medios de comunicación.
El feedback es constante; tanto, que en los países más desarrollados el spot de hoy se crea con los datos de las encuestas del día anterior. Esto no descarta cierta forma de autismo, porque las encuestas no siempre cuentan toda la verdad, aunque sus errores se evidencian, una vez conocidos los resultados de los comicios electorales.
Para sorpresa de muchos, Toledo, a pesar, que desde los inicios de la campaña no figuraba en las encuestas, se apodera del 48%, en el momento cumbre de la campaña, para la envidia de los otros candidatos.
Muy cerca de las elecciones, de las campañas políticas, comenzarán a ocuparse los publicitarios, luego surgirán los asesores o consultores en medios. En esa transición, cobra importancia la estrategia y la ingeniería electoral. En efecto, son muy pensadas, pero como el candidato es un anunciante inexperto, terminan teniendo mucho de improvisadas, por consejo de amigos, familiares y partidarios que no son profesionales en la materia.
En esta sociedad mediática, una de las principales cualidades es ser conocido. Por eso las campañas apelan cada vez más a las celebridades: tienen media campaña hecha a través de sus propias carreras. Toledo sólo contaba con haber sido candidato en 1995, sin mucho éxito.
En la actualidad, no vemos mucha estrategia para estas elecciones, pero no es únicamente, un problema, de esta campaña. Las del año 2000 fueron las peores, en ese sentido. Debido a su dependencia de las encuestas y a la obsesión de no perder votos, las campañas se construyen sobre la marcha. Muchos candidatos ganan, no por méritos propios, sino por errores garrafales, cometidos por sus adversarios.
En materia de popularidad, la comunicación (no sólo la publicidad) es de máxima importancia, siempre que el candidato tenga algo que comunicar. Alguna propuesta no le vendría mal. Sería interesante que el candidato tenga una o dos propuestas centrales para iniciar la campaña, pensamos que esto no debe dejarlo para el final.
Hoy, en una elección parcial, diríamos que no cuesta menos de 10 ó 15 millones de dólares por candidato; aunque podría superarse esa cantidad. Depende de los medios que utilice y del fragor de la elección. Sin embargo, es difícil, saber, cuánto se gasta. En el año 2000, las cifras dadas por los distintos partidos, no llegaban a 15 ó 20 millones, en total, pero con la ayuda de varios especialistas, se calcularon alrededor de 35 millones. Las cifras finales siguen corrigiéndose y dándonos la razón. Es que los políticos sólo informan los gastos más controlables, los mediáticos, pero no incluyen el costo de los mítines, las concentraciones, la producción de los avisos, los honorarios de los asesores y las encuestas de mercado.
En el Perú, las campañas más caras, sin duda, han sido las de Toledo y Fujimori- Toledo con apoyo incondicional y sus donaciones secretas, y Fujimori, despilfarrando el dinero del pueblo peruano, en su calidad de candidato Presidente.
El marketing comercial se hace con objetivos predeterminados, un presupuesto bien estudiado y financiable, y promesas que se pueden cumplir, porque de lo contrario el efecto bumerang es muy perjudicial. Los políticos no saben cuánto pueden llegar a gastar, y sobre todo cómo y dónde obtener el dinero. Prometen, además, lo que saben, de antemano, que no podrán cumplir, como hemos podido ser testigos, hasta la actualidad, todos los peruanos.
Sin duda, el eslogan que utilizó el candidato, TOLEDO MÁS TRABAJO, fue su eje de la campaña. Después de la experiencia, en esta campaña primarán los símbolos visuales o los sound bites, frases gancho, que se insertan en los discursos, para llamar fa atención del periodismo, que puede convertirlas en títulos de notas y artículos, como ocurre a menudo.
Las campañas electorales terminarán por convertirse, siempre, en un reflejo bastante fiel de una sociedad de espectadores, ya no de lectores ni de gente que piensa. Hoy las campañas son más emotivas que racionales; se han convertido también en un entretenimiento, un espectáculo, similar a los reality shows y las telenovelas que la sociedad premia con una alta sintonía.
El peligro de una campaña electoral es cuando decae el interés de los electores; en ese momento aumentan los gastos electorales. Cuánto más intensas son las campañas, más se gasta, y más crece la corrupción, en la obtención y el manejo de fondos. Pero hay otro efecto de las campañas mediáticas; en los Estados Unidos, por ejemplo, reduce el número de votantes. Mucha gente, después de participar tan intensamente como espectador, y hasta de saber por anticipado quién va a ganar, se convence de que no hace falta concurrir a las urnas. Ya han cumplido.
Las actuales elecciones no están causando el interés que los candidatos desean. Las razones son más políticas que comunícacionales. Mucha gente tiene la convicción que no va a cambiar nada; está cansada de votar, una vez más, por los mismos políticos incapaces, y de comprobar que no sólo no se fue nadie, sino que se quedaron los mismos con el discurso de siempre. Tampoco, en las campañas se ven ideas nuevas ni recursos nuevos; sólo más denuncias, más agresión y más confrontación. Faltan las propuestas que suscitan adhesión y motorizan el entusiasmo.

LA CREATIVIDAD, A LAS URNAS
Las agencias que están detrás de los candidatos deben luchar contra una difícil realidad: a ocho de cada diez peruanos la política no les interesa, en lo más mínimo.
Más allá de las presencias de los políticos en los programas televisivos, mientras se aproxima el día de los comicios, los candidatos aprovechan para acercarse a los votantes indecisos, a través de distintas acciones publicitarias.
En este contexto, el gran desafío para los estrategas de comunicación de los candidatos, es cómo comunicarse con la gente que no tiene ningún interés en la política, y despertar en ellos, cierta motivación. Porque un dato de la realidad es que al ochenta por ciento de los peruanos no le interesa los mensajes políticos, según datos aportados por las mismas encuestadoras del mercado nacional. Por otro lado, entre el público joven, existe un grado de indecisión muy importante, pero, al mismo tiempo, se convierten en el segmento más importante para convencer.

LUGARES COMUNES
En el Perú, a pocos días de las elecciones del año 2000, no sólo la música y los bailes estuvieron presentes, en los mítines, sino también en los videos publicitarios, con música, como “el baile del chino”, o “juntos sí podemos” de Toledo. La estrategia del chino fue el baile, y la proyección de sus obras realizadas, en el ámbito nacional, un poco más de lo mismo, y claro, lo inusual, hacer bailar a su familia, y hasta sus propios ministros. Por su parte, a Toledo no le quedaba otra, que usar la comunicación televisiva, alineada con su propuesta, en la vía pública. Su estrategia era mostrarse «tal cual no es», en lugar de aparecer hablando de su plan de Gobierno y de su equipo de trabajo, le dio prioridad a la educación y al trabajo para los mayores de 45 años.
La idea de esta campaña que se nos viene, sin duda, es de más trabajo, porque ahora los candidatos tendrán que sacudir a la gente, que se encuentra muy decepcionada de los políticos en general, de sus promesas, pero sobre todo, harta del despilfarro en el poder ejecutivo y en el legislativo. Un buen eslogan podría resultar así: ¡Nunca más los mismos incapaces, que no retornen los mismos, jamás!
En el ambiente político, se comenta que la estrategia consistiría en «reservar el estreno de los comerciales para los últimos diez días de campaña», como siempre ha pasado en el Perú.
El elector debe exigir en las elecciones políticas, mensajes concretos, no debe dejarse llevar por el show, y menos aún por la crítica de los que opinan por los políticos, peor aún, por el despilfarro de los anuncios publicitarios, especialmente, en la televisión, sino explíquese, ¿cómo un gobierno que no logra disminuir la pobreza extrema en su país puede gastar tanta publicidad, utilizando a los mismos pobres?
El elector debe saber, antes de elegir, que el líder político debe tener una oferta concreta y común. La responsabilidad do los conductores sociales y políticos -gente de bien público- es encauzar al camino, a un pueblo, al que pretende guiar, haciéndole una oferta concreta y lo más unitariamente posible.
Pero, también, tienen que tener presente, lo que en 1990, le ocurrió a Mario Vargas Llosa frente a Alberto Fujimori. De los dos, el más brillante, el que mejor explicaba su programa de gobierno, era Vargas Llosa. Cuando debatieron, ante las cámaras de televisión, el 80 por ciento de los televidentes encontró que el novelista había “ganado” la discusión en forma aplastante. Pero poco después, la mayor parte del electorado prefirió al japonés. ¿Qué había pasado? Fujimori, con la ayuda de sus asesores, había conseguido convencer a los electores de que Vargas Llosa representaba la oligarquía y no iba a gobernar, en beneficio de las grandes mayorías, algo absolutamente falso, pero muy eficaz para derrotar a su contrincante, en las urnas.
Pudiera parecer que hay algo inquietante o cínico en la labor de “vender” a un candidato, a una persona, con técnicas cercanas al mercadeo comercial tradicional, utilizadas para convencer a una ama de casa de que utilice este jabón o aquel dentífrico, pero esa es una servidumbre de la democracia moderna, que tiene sus ventajas: las propuestas que debe hacer el presunto gobernante, si están bien dirigidas, tienden a ser racionales y lo obligan a formular planes de gobierno sensatos y creíbles. A veces, no siempre, es la campaña que estructura la posterior obra del gobernante.

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